Agua

Agua significa vida, nuestro destino se vincula indefectiblemente al del agua, actuando esta como un espejo de nuestra realidad. No es posible iniciar un diálogo o discusión sobre el agua sin entenderla de manera holística y en toda su complejidad, concepción que de todas maneras puede contenerse en la siguiente afirmación: el agua es la vida misma, no existe la vida sin el agua. El agua está presente en todos los procesos que atañen a la vida en el planeta Tierra, se trata de un tema transversal que de una manera u otra afecta o se ve afectado por las acciones antrópicas en el mundo. Todo necesita del agua, incluso nosotros, que también somos agua.

Somos agua y el agua se encuentra presente en todos los territorios que habitamos. El agua se aloja en cuencas, sin entender fronteras políticas, por lo que son las cuencas y los ecosistemas los que debemos tomar como territorios de complejas interacciones del ser humano entre sí y con la naturaleza. La cuenca, como sistema complejo abarca todos los estados del agua, incluyendo nuestra propia individualidad, como seres contenedores de agua. No respetar el ciclo del agua y los límites de cuenca rompe el equilibrio vital para la vida.

La naturaleza pone el agua a donde ella pertenece, siempre ciclando, y los seres humanos intervenimos en esta dinámica en mayor o menor medida. La cantidad del agua en su totalidad siempre es la misma. Pero como alteramos su composición, localización o estado de manera irreversible, modificamos su calidad y con eso la convertimos en un elemento escaso. El agua potabilizable NO es un recurso infinito, y de su cuidado depende nuestra sobrevivencia. Existe la idea de agua como recurso renovable debido a su ciclo sin fin, pero la cantidad de agua en el planeta es siempre la misma y si alteramos su composición, localización o estado de manera irreversible, la convertimos en un elemento escaso.

En nuestro continente existe agua para todos, pero es injustamente distribuida. En Latinoamérica la lucha por el agua es la misma que por el territorio y la equidad. Actualmente los problemas del agua son problemas de justicia. Los conflictos son un claro indicador de la crisis civilizatoria, provocada por el sistema de acumulación y gestión privada, en detrimento de los espacios y bienes comunes; entre los cuales el agua compone los espacios y bienes comunes por excelencia.

Territorios con agua, cuerpos de agua, nuestro cuerpo. Para pensar el agua debemos pensar en su carácter común, cíclico y comunitario, y esto implica reacomodar nuestras propias estructuras mentales a un nuevo ordenamiento político-social de acuerdo con las potencialidades que nos brinda el ecosistema en la cuenca que compartimos. Espacios públicos comunes y bienes comunes son propicios a la soberanía y no a la dominación.

Agua y sustentabilidad en Argentina

A nivel nacional, nos encontramos ante un gran abanico de problemáticas con el agua, debido a la extensión y variabilidad climática de nuestro territorio, desde la costa hasta la cordillera, desde el mar hasta los glaciares, pasando por toda una variedad de ríos de llanura y de montaña. Al ser las amenazas al agua amenazas a la vida, nos encontramos con numerosas personas y grupos que la defienden.

Desde el litoral, llegan voces en contra de las megarepresas y a favor de los ríos libres. Desde el centro del país, se pide por la salud de los ríos fumigados y los acuíferos explotados, desde la cordillera se defienden los glaciares y la nieve de las altas cumbres de las explotaciones mineras. Desde el sur se señala a la explotación petrolera como una amenaza directa al agua escasa. Buenos Aires, en tanto ciudad costera, nos enfrenta a múltiples problemáticas, muchas de ellas están relacionadas con la contaminación y la pérdida de humedales que provoca inundaciones, entre otras problemáticas. Las irreflexivas intervenciones humanas en nuestras cuencas han hecho más inundables las zonas húmedas y más escasas de agua limpia a las zonas áridas. En todo el territorio luchamos contra la privatización y contra las corporaciones que mercantilizan el agua. El agua no es un negocio.

Nuestro Trabajo

Desde el Programa Agua y Sustentabilidad nos proponemos participar en la construcción de nuevas formas de ciudadanía, territorio y desarrollo, a partir de la intervención concreta en problemáticas de agua, desde una perspectiva socioambiental, mediante 3 áreas de trabajo interrelacionadas que dan cuenta de las problemáticas hídricas de nuestra región:

Agua y territorio:
Espacios con agua

El agua, como bien común público, hace a los espacios públicos por excelencia: costas, humedales, y todas las áreas donde una importante presencia de agua las hace plausibles de un planeamiento y gestión comunitarias de uso y/o conservación. Estas áreas son importantes reguladores y conservadoras del ciclo del agua, entre otros “servicios” ambientales. Es necesario problematizar acerca del destino que el discurso desarrollista pretende darle a estos territorios ecológicamente vulnerables, para así ampliar la participación popular en su diseño y finalidad.

Agua y Fuentes: Contaminación

La contaminación es el emergente más obvio al referirnos a problemáticas ambientales. En las áreas urbanas su origen es industrial y cloacal, en ese orden. En las áreas rurales los agrotóxicos llevan la delantera. La contaminación de nuestras fuentes de agua es preocupante. Las medidas adoptadas para evitarla son insuficientes. Se hace indispensable mantener y profundizar la tarea de las organizaciones y los vecinos, los principales conocedores y testigos del estado de las aguas en los territorios en que viven.

Agua y DDHH:
Agua potable y Saneamiento

Si bien la cuestión del DDHH al agua puede enfocarse desde diversas perspectivas, nos concentramos en la provisión de agua potable a la población y su posterior tratamiento. El 17 de Julio del 2010 las Naciones Unidas han reconocido al agua y al saneamiento como un derecho humano fundamental. No obstante, y de forma contradictoria, en la actualidad también asistimos a una privatización de los ámbitos comunes. Las multinacionales, bajo el discurso del capital, han perfilado sus esfuerzos para mercantilizar los bienes comunes.

Todos los conflictos por el agua son conflictos de privación para la vida.

Por eso sostenemos:

  • No a la privatización. El agua es un bien común y debe permanecer libre de toda mercantilización
  • Control democrático de los territorios y el agua por parte de las comunidades locales. La salud y la potencialidad de los ecosistemas son factores determinantes en su gestión o manejo. El conflicto entre ecosistema y progreso desarrollista debe desarmarse con alternativas desde las bases, incorporando la integración humana al ciclo del agua como premisa.
  • El acceso a agua de calidad es un derecho humano. Agua para todos pero no para todo.
  • Responsabilidad directa por el estado actual de las aguas a los contaminadores históricos. Recuperación de las fuentes y conservación de las existentes para un uso sustentable

Áreas de Trabajo

  • Agua
  • Bosques
  • Soberanía alimentaria
  • Justicia Económica
  • Géneros
  • Sustentabilidad
  • Educación

Novedades

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  • Bosques
  • Soberanía alimentaria
  • Justicia Económica
  • Géneros
  • Sustentabilidad
  • Educación

Participa

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